Discipulado Marzo – Abril: La Misión de la Iglesia
En Iglesia León de Judá AD creemos que Dios sigue llamando, restaurando y transformando vidas por medio del poder del evangelio de Jesucristo. Por eso, durante los meses de marzo y abril, estaremos desarrollando un discipulado especial centrado en la misión de la iglesia: el llamado divino de anunciar a Cristo, hacer discípulos y llevar esperanza a nuestra mundidad que necesita urgentemente la verdad de Dios.
Este discipulado ha sido preparado no solo para enseñar, sino para despertar el corazón, avivar la fe y mover a cada creyente a responder con obediencia al mandato del Señor. Nuestra oración es que cada persona que participe pueda comprender que la iglesia no existe solamente para reunirse dentro de cuatro paredes, sino para salir con amor, convicción y poder a compartir el mensaje que cambia vidas: Jesucristo salva, restaura, perdona y da vida eterna.
Vivimos tiempos en los que muchas personas están heridas, confundidas, vacías o lejos de Dios. Familias enteras necesitan dirección. Hombres, mujeres, jóvenes y niños necesitan esperanza. Y en medio de esa necesidad, Cristo sigue levantando a Su iglesia como una voz viva, como una luz en medio de la oscuridad y como un instrumento de reconciliación para alcanzar a los perdidos.
¿De qué se trata este discipulado?
Este discipulado tratará sobre el llamado de Dios para Su iglesia. Estaremos estudiando lo que la Biblia enseña acerca de la Gran Comisión, el poder del Espíritu Santo para testificar, la responsabilidad de proclamar el evangelio, la carga por nuestra comunidad y la visión de Dios para alcanzar las naciones.
No será solamente un estudio para adquirir conocimiento, sino una oportunidad para que el Señor trate con nuestro corazón, renueve nuestra pasión por las almas y nos recuerde que cada creyente ha sido llamado a vivir en misión. Dios no nos salvó para quedarnos inmóviles, sino para ser testigos fieles de Su gracia, de Su amor y de Su poder transformador.
Objetivos de este discipulado
1. Despertar en la iglesia una pasión renovada por la misión de Dios.
Queremos que cada creyente vuelva a sentir el peso glorioso del llamado de Cristo: ir, anunciar, discipular y servir con amor.
2. Afirmar bíblicamente el propósito de la iglesia.
Estudiaremos que la misión no es una idea humana ni una actividad secundaria, sino el mandato directo de Jesucristo para todo Su pueblo.
3. Motivar a cada creyente a convertirse en un testigo activo.
Este discipulado buscará inspirar a la congregación a compartir su fe en el hogar, con la familia, con los vecinos, en el trabajo, en la escuela y en la comunidad.
4. Fortalecer la visión evangelística y misionera de la iglesia.
Nuestro deseo es que la iglesia crezca en sensibilidad por las almas y en compromiso con la proclamación del evangelio tanto a nivel local como global.
5. Invitar a los nuevos visitantes a acercarse a Cristo.
Cada tema será también una puerta abierta para que quienes aún no conocen al Señor puedan escuchar el mensaje de salvación y responder al llamado de Dios.
¿Qué estaremos aprendiendo durante marzo y abril?
Durante estas semanas abordaremos temas fundamentales como:
• La Gran Comisión y el mandato de hacer discípulos.
* El poder del Espíritu Santo para testificar con valentía.
* La misión en nuestra comunidad y el llamado a alcanzar a los nuestros.
* La proclamación del evangelio como respuesta para un mundo necesitado.
* La visión de Dios para las naciones.
* La obra de reconciliación que Cristo ha confiado a Su iglesia.
Un llamado para la iglesia… y una invitación para ti
Este discipulado es un llamado a toda la iglesia a levantarse con fe, compasión y obediencia. Es tiempo de recordar que todavía hay almas que necesitan escuchar de Cristo, familias que necesitan restauración y corazones que necesitan volver a Dios. La misión sigue vigente. El evangelio sigue teniendo poder. Y la iglesia sigue siendo enviada para anunciar que en Jesús hay salvación.
Pero también es una invitación para ti que visitas esta página y quizá estás buscando una respuesta, una dirección o una nueva oportunidad. Tal vez has llegado hasta aquí con preguntas, con cargas o con necesidad espiritual. Queremos decirte que Dios te ama, que Cristo murió y resucitó por ti, y que en Él hay perdón, esperanza, restauración y vida nueva.
No importa cuán lejos hayas estado, el Señor todavía llama. No importa cuán pesada haya sido tu historia, la gracia de Dios es mayor. Jesucristo sigue transformando vidas, levantando al caído, sanando al herido y dando un nuevo comienzo a todo aquel que se acerca a Él con fe.
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
Mateo 11:28
Durante este discipulado de marzo y abril, creemos que Dios hablará a Su iglesia, encenderá corazones y traerá salvación a muchos. Nuestra oración es que cada lección no solo informe la mente, sino que también toque el alma, confronte el corazón y produzca una respuesta sincera delante del Señor.
Te damos la bienvenida.
Ya seas parte de la congregación o un nuevo visitante, este discipulado ha sido preparado con amor, oración y expectativa de que Dios hará algo especial. Ven y acompáñanos en este tiempo de crecimiento, renovación y llamado a la misión.
Cristo sigue llamando. La iglesia sigue siendo enviada. Y este es tiempo de responder.
Estructura del discipulado
Cada semana trabajaremos un enfoque diferente:
Semana 1 — La Gran Comisión
Descubre que la misión de la iglesia nace en el corazón de Jesucristo y no en una idea humana. Aprende por qué fuimos enviados a hacer discípulos, cómo este mandato define el propósito de la iglesia y de qué manera debemos responder con obediencia al llamado de ir y anunciar el evangelio.
[ Ir a la Semana 1 ]
Semana 2 — Testigos con poder
Comprende que nadie puede cumplir la misión de Dios solo con esfuerzo humano. Aprende cómo el Espíritu Santo capacita, fortalece y da valentía para testificar de Cristo, y descubre por qué una iglesia llena del Espíritu es una iglesia activa en la misión.
[ Ir a la Semana 2 ]
Semana 3 — La misión comienza cerca
Reconoce que la misión también se vive en nuestra comunidad. Aprende cómo compartir el amor de Cristo con nuestros vecinos, servir con compasión y convertirnos en una iglesia visible, cercana y comprometida con alcanzar a quienes están a nuestro alrededor.
[ Ir a la Semana 3 ]
Semana 4 — Llamados a ir
Explora cómo el llamado de Dios sigue vigente para cada creyente. Aprende que la misión no es exclusiva de algunos, sino una responsabilidad de toda la iglesia, y descubre cómo responder con disponibilidad, fe y entrega al propósito de Dios para este tiempo.
Semana 5 — Un mensaje que salva
Afirma en tu corazón que el centro de la misión es el evangelio de Jesucristo. Aprende cuál es el mensaje que debemos proclamar, por qué sigue teniendo poder para transformar vidas y cómo anunciarlo con claridad, amor y convicción en medio del mundo actual.
Semana 6 — Pasión por las almas
Descubre que la misión no se cumple solo con actividades, sino con un corazón movido por compasión. Aprende a mirar a las personas como Dios las mira, a sentir carga por los perdidos y a desarrollar una sensibilidad espiritual que nos impulse a acercarlos a Cristo.
Semana 7 — Una visión para las naciones
Comprende que el plan de Dios alcanza mucho más que nuestro entorno inmediato. Aprende cómo la iglesia participa en la misión global, por qué el evangelio debe llegar a todas las naciones y cómo podemos apoyar, orar y comprometernos con la expansión del Reino de Dios.
Semana 8 — Reconciliados para reconciliar
Explora cómo Cristo nos reconcilió con Dios y nos entregó el ministerio de la reconciliación. Aprende que la misión también consiste en anunciar perdón, restauración y una nueva vida en Jesús, llevando a las personas a una relación correcta con Dios.
Semana 9 — Celebrando la misión
Aprende que una iglesia fiel a Cristo proclama, alcanza, evangeliza, discipula y restaura vidas para la gloria de Dios. Esta semana nos invita a celebrar lo que el Señor hace por medio de Su pueblo y a renovar nuestro compromiso de seguir viviendo en misión con gozo, fidelidad y perseverancia.
Oración final
Señor, hoy respondemos a Tu llamado con un corazón dispuesto. Afirma en nosotros la pasión por Tu misión, llénanos con el poder de Tu Espíritu Santo y haz de nuestra iglesia un instrumento vivo para alcanzar, evangelizar, discipular y restaurar a muchos para Tu gloria. Danos amor por las almas, obediencia para ir y fidelidad para proclamar que solo en Jesucristo hay salvación. Amén.