📖 Hechos 2:1–4 · Efesios 5:18
Cuando llegó el día de Pentecostés, los discípulos estaban unidos, expectantes y obedientes.
El Espíritu Santo descendió como fuego y llenó sus vidas por completo. No fue un evento emocional,
fue una llenura real que produjo poder, valentía y transformación visible.
La Biblia nos enseña que ser llenos del Espíritu Santo no es una experiencia única del pasado,
sino una realidad continua. Cada día necesitamos ser renovados, porque cada día enfrentamos
retos espirituales, decisiones y batallas internas.
Cuando no permitimos que el Espíritu Santo nos llene, otras cosas terminan ocupando ese espacio:
la rutina, el cansancio, el temor o el orgullo.
🤔 Reflexión personal
- ¿Qué está llenando hoy mi corazón?
- ¿Busco diariamente la llenura del Espíritu Santo?
🎯 Desafío de la semana
Rinde al Señor cualquier hábito, actitud o pensamiento que esté apagando el fuego espiritual.
Pide conscientemente ser lleno del Espíritu Santo cada día.
🙏 Oración
Espíritu Santo, necesito tu llenura hoy.
Quita todo lo que ocupa tu lugar en mi vida
y lléname con tu presencia y poder.