Texto base: Mateo 5:14–16
“Vosotros sois la luz del mundo… Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Objetivo: Animar a los creyentes a vivir de manera que el fuego de Dios en ellos ilumine, influya y bendiga a otros, siendo testimonio vivo del amor y del poder de Dios en el mundo.
El fuego de Dios no fue dado solo para nuestro beneficio personal, sino para que a través de nosotros otros puedan ver Su luz. Cuando caminamos en obediencia, amor, verdad y servicio, el fuego de Dios se manifiesta a través de nuestras palabras y acciones.
Esta semana reflexionamos sobre cómo podemos vivir intencionalmente como portadores de Su fuego, siendo instrumentos de gracia, esperanza y transformación en nuestro entorno.
- ¿De qué manera otros pueden ver la luz de Dios a través de tu vida?
- ¿En qué áreas puedes ser más intencional en reflejar a Cristo?
- ¿A quién te está llamando Dios a alcanzar o bendecir?
Oración: Señor, quiero vivir como portador de Tu fuego y Tu luz. Usa mi vida para reflejar Tu amor, Tu verdad y Tu gracia. Que otros puedan verte a través de mí. Hazme instrumento de Tu paz y Tu poder. Amén.