Semana 7 — Una visión para las naciones

Tema: La misión global de la iglesia

Texto base: Mateo 24:14; Apocalipsis 7:9

El corazón de Dios siempre ha estado vuelto hacia las naciones. Desde el principio, Su propósito ha sido bendecir a todos los pueblos de la tierra. La iglesia, por lo tanto, no puede limitar su visión únicamente a lo local; también debe abrazar la misión global del evangelio.

Jesús declaró que el evangelio del reino sería predicado en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones. Esa palabra nos muestra que la misión es más grande que nuestros límites geográficos, culturales o ministeriales. El mensaje de Cristo debe llegar a toda lengua, pueblo y nación.

La misión global no significa que todos viajarán físicamente a otros países, pero sí significa que toda la iglesia debe involucrarse de alguna manera. Algunos irán, otros enviarán, otros sostendrán, otros orarán y otros abrirán puertas. Pero todos debemos tener un corazón alineado con el deseo de Dios de alcanzar al mundo entero.

Cuando la iglesia pierde la visión global, corre el riesgo de encerrarse en sí misma. Pero cuando ve las naciones con los ojos de Dios, entiende que el evangelio no tiene fronteras. Cristo no vino solo por un grupo; vino para redimir de toda tribu, lengua y nación a un pueblo para Su gloria.

La visión global también nos ayuda a orar con mayor amplitud, a apoyar la obra misionera y a cultivar una fe que no piensa solamente en lo propio, sino en el avance del reino de Dios en toda la tierra. Una iglesia madura no solo cuida su congregación; también se alegra en participar en la obra de Dios más allá de sus muros.

Aplicación

Esta semana podemos ampliar nuestra oración y nuestro compromiso. Ora por los misioneros, por las naciones, por los pueblos no alcanzados y por aquellos que llevan el evangelio en contextos difíciles. También podemos enseñar a nuestras familias a mirar el mundo con ojos de misión.

Para reflexionar

¿Mi corazón refleja la pasión de Dios por las naciones?
¿Estoy involucrado de alguna manera en la misión global?
¿Estoy dispuesto a apoyar, orar y participar en el avance del evangelio?

Invitación

Jesucristo vino para salvar a todo aquel que cree, sin importar su trasfondo, su idioma o su historia. Eso significa que también hay esperanza para ti. El amor de Dios te alcanza hoy y Su gracia puede transformar completamente tu vida.

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones…”
Mateo 24:14

Oración final

Señor, ensancha nuestra visión y danos amor por las naciones. Ayúdanos a participar con fidelidad en la misión global del evangelio. Que nuestra iglesia sea una iglesia con ojos levantados, manos dispuestas y corazón comprometido con Tu reino en toda la tierra. Amén.

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